Friday, September 23, 2011

Ni de aquí a la esquina ...

Cuando éramos pequeños y nos castigaban por algo que nuestros padres entendían hacíamos incorrecto, no nos dejaban salir. Incluso, no sé si algunos de ustedes recuerdan la famosa frase "No vas a salir, ni de aquí a la esquina". ¡Cuánto nos dolía pensarlo! Cuántas lágrimas yo derramé (literalmente) porque no me dejaban salir. Aún de grande, fui 'castigada' por alguna tontería... no llegar a la hora que me dijeron, no recoger mi cuarto, si no lavaba mi carro no salía (porque el carro no era solamente para darle paleta y gasolina, según ellos), y así sucesivamente. 
Hoy día, quisiera que mi razón para no salir a la calle (a janguear, al cine, al mall, a la playa...) fuese porque no recogí mi cuarto, o porque no quise fregar los trastes, incluso porque no me comí la comida (eso era cuando tenía unos 7 u 8 años, ahora me la como y repito; pero esa es otra historia...) Aunque te suene extraño, sería perfecto para mí (aunque algo absurdo) que mis razones para preferir quedarme en mi casa y no salir fueran esas. Sin embargo, y lamentablemente, nuestra realidad hoy día es otra. No sé si imaginas hacia dónde me dirijo con esto... Las razones que hoy día limitan mis salidas, hacen que piense dos veces si janguear o incluso ir al cine de medianoche, es la criminalidad campante en nuestra islita tan pequeñita. 
¿Sabes que una vez, hace ya tres años atrás, me dieron el único boleto de tránsito en mi vida (y toco madera), de $250? Según el guardia, yo, Krizia, me comí una luz roja. Yo recuerdo haber parado y al no ver nadie, lo seguí. No sé de donde *&%$ salió esa patrulla, pero me paró. Y como buena persona que soy, paré y le expliqué al guardia el por qué me comí la luz. Eran la 1:30am, andaba sola, hacia mi casa, es una luz peligrosa (en Caguas) y decidí reducir velocidad y llevarme la luz, por mi seguridad. Una vez dicho esto al policía Municipal... ¿Pregúntame si le importó? Puedes saber el resto... ¡Cachín! $250 toletitos para mí. Mi primer y único ticket y el guardia le importó nada mi argumento real y pacífico. Quizás no tenía la camisa perfecta que resaltara mi pequeño busto, para que el pudiera pensar débilmente y dejarme pasar la 'súper ofensa' que causé. De hecho, el muy atrevido me dijo "Nunca ha existido una ley en la cual se pueda rebasar una luz roja después de las 12am. Usted pudo provocar un accidente de tránsito. A esta hora hay mucho tráfico en esta carretera." Parece que estábamos en distintas carreteras, porque en los seis o siete minutos que me tuvo ahí ni un solo carro pasó en ninguna dirección. Pero claro, él es el guardia, él es la "ley", y él tiene la razón (aunque realmente no la tenga). Así que me fui a mi casita, llorando (gracias) porque  ni mi sueldo bisemanal llegaba en ese tiempo a pagar ese boleto y no sabía ni qué haría para pagarlo.
De todas maneras, ¿Por qué te digo esta historia? Porque gracias a la tanta criminalidad que hay, a tantos asesinatos a cien por chavo que tenemos en Puerto Rico, a tanto inocente muerto porque simplemente estaban en el lugar equivocado a la hora equivocada, al lado de una persona que otro considera "mala" (o más mala que él mismo) y cree que tiene el derecho de sacarlo del mundo de los vivos o porque de casualidad tienes el mismo carro que un maleante y el bruto (morón) que lo quiere matar no se asesora antes a ver si es quien quiere matar y no otra persona... Gracias a toda este 'mixeo' de películas de Hollywood que vivimos hoy día en "la isla del encanto", es que en múltiples ocasiones que sí me he comido la luz, he pensado que la próxima vez que me pare un guardia, con gusto cojo el ticket, ya sean mil dólares, porque mi vida vale más que eso. Por esta razón he pensado en las mil cosas que dejaría inconclusas si me topo con una bala "perdida" que no iba dirigida hacia mí. Definitivamente ésta no es la manera en que quiero vivir mis días cuando salgo a la calle, preocupada por si voy a llegar viva a mi destino, si me pasará algo en el camino, entre todas las demás situaciones que pueden haber.
Ahora te pregunto a ti, ¿Crees que es culpa del gobierno, de los maestros, de la sociedad? ¡Claro que no! Es culpa de los papis y mamis de esos niños, que ahora son jóvenes sicarios o adultos. Porque los valores comienzan en casita, y si mami y papi no se los enseñan, no esperes a que Misis Pizarro, Misis Rivera o Mister Hernández logren enseñárselos. Los valores están en  casa. Por más que el gobierno, la publicidad, los maestros, [etc] y sus buenas intenciones lo intenten, si en casita no está el ejemplo es bien difícil que esos niños crezcan con conciencia de tener valores. 
Así que a darle pensamiento a esto, y si quieres que Puerto Rico mejore, vamos a criar niños con valores, educación y amor a la vida misma y prójima. Porque si el país sigue como va, ya ni de aquí a la esquina podremos salir más.

Que tengan excelente fin de semana, y alerta en la calle ;) 
Ciao, K. Makarrouny*

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